Sea cual sea nuestro trabajo, nadie puede dudar de que si somos felices en él, lo haremos mucho mejor. Es difícil cuantificar exactamente cuanto mejor, aunque hay estudios como el de Harvard Business Review que se atreven a decir que los empleados felices son un 31% más productivos que los que no lo son. No sé si tanto como eso o más, pero desde luego es un valor añadido muy importante tener compañeros felices en la oficina y, por supuesto, levantarse uno mismo (razonablemente) contento para ir a trabajar.

Por supuesto cada uno tenemos nuestras circunstancias personales y nuestros problemas en casa. No quiero que este post sea un capítulo de uno de esos libros de autoayuda en los que, dicho sea de paso, no creo para nada. Mi idea es escribir sobré qué puede hacer una empresa para que sus empleados sean más felices (y por tanto, más productivos, que las empresas tampoco suelen ser SPAs donde uno va a relajarse…J)

¿Y qué pueden hacer las empresas entonces? Quizá fijarse en Google, que es según la revista Fortune el mejor lugar del mundo para trabajar. Allí en Google pusieron a disposición de los empleados comida gratis a no más de 3 minutos de cada uno, instalando numerosas “micrococinas” dentro de su campus abiertas todos los días de la semana. Así parece ser que mejoraron notablemente la felicidad de sus empleados, quien sabe si a costa de empeorar su colesterol…

Desafortunadamente, hay alguna que otra empresa que no gana tanto como Google y no puede permitirse grandes dispendios. Y por otra parte, madrugar para ir a trabajar no está entre la lista de cosas que suelen hacer feliz al común de los mortales por lo que no estamos ante un reto sencillo. Sin embargo, a mi modo de ver, sí que hay cosas que se pueden hacer:

  • Pequeñas recompensas o reconocimientos frecuentes. Aparte del bono o variable anual que en ocasiones se da por descontado antes de recibirlo, se valora el tener de vez en cuando un reconocimiento puntual por parte de tus jefes, o un agradecimiento personal en caso de haber conseguido un logro significativo. No se trata de nombrar un “empleado del mes”, que es algo forzado y que creo que a la larga consigue justo un efecto desmotivador contrario al buscado. El reconocimiento al buen trabajo tiene que ser sincero y espontáneo. Por ejemplo ¿Qué le cuesta a los jefes enviar al terminal la semana un correo personal a aquellos equipos que esa semana hayan hecho una buena presentación, una venta complicada, etc?
  • Flexibilidad horaria: Sobre todo a los que tenemos niños pequeños, el poder trabajar un tarde desde casa si hay que llevar al niño al médico o tenemos tutoría en el cole te da una tranquilidad impagable. Hay jefes que piensan que te quedas en casa para escaquearte de tu trabajo. Desde mi punto de vista nada más lejos de la realidad. Normalmente desde casa trabajas más porque tienes menos distracciones y te concentras mejor, aunque esto da para otro post…
  • Los pequeños detalles también cuenta. Trabajé en una pequeña empresa donde todas las mañanas traían una cesta de fruta para los que allí trabajábamos… que podría costar aquello, ¿10 euros quizá cada cesta? ¿200 euros al mes para la empresa? Creedme que era de las cosas que más te animaban por la mañana. ¿O es muy caro realmente organizar una experiencia en común fuera de la oficina con otros compañeros o con los jefes? Otra empresa en la que trabajé invitaba a los empleados de vez en cuando a conciertos de grupos musicales que patrocinaba…

La felicidad y el buen ambiente en el trabajo es clave para el éxito de una empresa. Es mi percepción personal y así lo corroboran varios estudios. Yo tenía un director que a veces decía “motivado se viene de casa”… es cierto que tenemos que poner de nuestra parte y ser profesionales para hacer nuestro trabajo lo mejor posible pero hay pequeñas cosas fáciles de llevar a cabo que contribuyen a tener empleados felices y por consiguiente, más productivos.

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