Yo soy de esos a los que les gusta trabajar en agosto, la verdad. No siempre puedo, porque mis obligaciones familiares me suponen bastantes piruetas para poder organizar el verano, pero la verdad es que si puedo encajar todo o al menos parte del mes de agosto trabajando, la verdad es que lo llevo bien. De hecho, lo disfruto.

El mes de agosto en la mayoría de las empresas suele ser bastante tranquilo. Baja el ritmo para todos, y si además tienes la suerte de tener jornada intensiva, resulta todo un lujo. Posiblemente te toque sacar adelante algún marrón de trabajo de otro compañero, pero en cualquier caso el relax es patente y la presión no es la misma que el resto del año.

Es un buen momento para pensar, tomar algún café más largo de lo habitual, y por qué no, para aprovechar el tiempo, que siempre es oro. Sí, sí: aprovechar el tiempo he dicho. Y es que si hay que estar en la oficina, es lo suyo, ¿no?

Ahí van unas cuantas propuestas para sacarle partido al mes, a ver qué os parecen:

Móntate un fondo de armario que te sirva para todo el año

Seguro que hay parte de tu trabajo que no deja de ser rutinario, y que puedes dejar listo o al menos preparado para los meses siguientes en el verano. Un informe que tienes que entregar periódicamente, un análisis de datos… Seguro que puedes prepararte la presentación de base o automatizar la hoja de cálculo de alguna forma para que más adelante no te pille el todo, y de hecho para poder entregarlo “con la gorra”. Es buen momento para renovar la imagen de lo que entregas, o para unas cuantas mejoras que posiblemente tengas en mente y nunca te da tiempo a llevar a cabo, ¿verdad

Haz un par de cursos de esos para los que nunca sacas un hueco

Porque en general si los cursos son buenos, requieren de tiempo y de una dedicación que no es posible en otro momento. Seguro que tu empresa tiene una plataforma de formación, o puedes programar algún curso que te interese previamente para el mes de agosto. Y si no, a día de hoy hay infinitos recursos en internet para aprender sobre temas de lo más variopintos: desde idiomas hasta finanzas, y pasando por cualquier especialidad técnica que se te ocurra. Basta con un par de búsquedas para encontrar documentación y tropecientos cursos on-line que te pueden ser de utilidad en el trabajo. ¡¡Hasta el MIT tiene cursos gratuitos!!

Piensa

Sí; lo que acabáis de leer. Eso de pensar, si lo queremos hacer en profundidad, resulta que lleva su tiempo. El mes de agosto resulta estupendo para darle unas cuantas vueltas al coco y plantear nuevas estrategias, nuevas formas. Con tiempo disponible nos volvemos hasta creativos porque podemos abordar los asuntos desde más puntos de vista de los normales. Date a la reflexión.

Lee

¿Te has parado a pensar la cantidad de documentación o informaciones varias que te llegan a lo largo del año y que no eres capaz ni siquiera de abrir? Seguro que parte de ella no tendrá demasiado interés, pero posiblemente haya mucha otra que te vendría estupendo leer aunque normalmente la tienes que pasar por alto. Ha llegado el momento.

Entérate bien de lo que hacen otros

Esos cafés un poco más largos de la cuenta seguro que también los puedes aprovechar. Habrá compañeros con los que apenas hablas el resto del año y seguro que ahora son más accesibles y por tanto están más dispuestos a contarte sobre sus proyectos, sobre los temas que se mueven en sus departamentos, sus intereses. Siempre es bueno saber quién lleva qué y a quién poder recurrir en cada momento.

¿Quién dice que en agosto se aburre? Dale una pensada, que seguro que encuentras algo que hacer. No dejes de disfrutar el mes de agosto, que septiembre está a la vuelta de la esquina y luego podrás salir muy poco de la rutina.

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