Qué duro es arrancar… El síndrome del papel en blanco aterroriza sin distinción de clases… ¿Por qué preferimos que nos den un guión, que nos pasen instrucciones? ¿No debería ser más fácil  que te dejen “carta blanca”?

¿Qué nos hemos cargado en nuestras cabecitas de homo sapiens para haya muy pocos que no tiemblen ante la perspectiva de iniciar, no ya una gran empresa, ni un cojo proyecto de ingeniería, sino un sencillo documento?. Sí, si, también un power point 🙂

¿A cuántos compis has visto hacer aquello de crear – nuevo documento en blanco? ¿Es el cut&paste quien mató creatividad? ¿O es que nunca la tuvimos? ¿Qué hacíamos en la oficina cuando no era fácil retocar documentos de otros y no teníamos el “reenviar correo”  para dar el pego 8 horas al día?

Me sorprendí cuando algunos compañeros a los que propusimos participar en esta experiencia, que no es más que un divertimento sin ninguna expectativa, respondieron que ell@s no son suficientemente creativos… ¿No será mitificar demasiado llamar creatividad a hacer una pequeña redacción?. Que sí, que ahora los llaman posts, pero jolines, que no dejan de ser redacciones. Y de las cortitas, ¿o no curran más vuestros hijos con el cuentecito de navidad de marras?

¿Qué falla para que no sepamos qué hacer con nuestras manos sobre el teclado ante la falta de pautas? ¿Por qué cuesta tanto arrancar, incluso frente a una tarea que sabes que no va a reportarte NADA, salvo el placer de hacerla?

Hace años descubrí que cuando asumes que debes hacer cada tarea poniendo el máximo de ti en ella sin importarte qué impacto va a tener al salir de tu bandeja de correo, trabajas más y mejor. Mucho más y mucho mejor. Y además haces algo que otros no pueden: te diviertes!

Me gusta pensar que existe lo que llamo el “síndrome del mensaje en la botella”. Seguro que Robinson no esperaba nada, pero encontraba un placer secreto en currarse el mensaje y lanzarlo a mar. Yo también.

@vcnocito

Anuncios