La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más disruptivas y prometedoras de la actualidad, capaz de transformar diversos ámbitos de la sociedad, la economía y la cultura. Sin embargo, también plantea importantes desafíos y riesgos, especialmente en lo que respecta al trabajo de las personas. ¿Qué impacto tendrá la IA sobre el empleo, las competencias y las condiciones laborales? ¿Qué medidas se pueden tomar para mitigar los efectos negativos y aprovechar las oportunidades que ofrece la IA?
Entre los posibles efectos negativos de la IA sobre el trabajo, se pueden mencionar los siguientes:
- Desempleo y precarización: la IA puede sustituir o reducir la demanda de ciertas ocupaciones y tareas, especialmente las más rutinarias, repetitivas y de baja cualificación. Esto puede provocar una pérdida de puestos de trabajo, una mayor competencia por los empleos disponibles y una disminución de los salarios y los derechos laborales.
- Desigualdad y polarización: la IA puede aumentar la brecha entre los trabajadores más y menos cualificados, así como entre los sectores y regiones más y menos avanzados tecnológicamente. Esto puede generar una mayor concentración de la riqueza y el poder en manos de unos pocos, y una mayor exclusión y marginación de los más vulnerables.
- Estrés y deshumanización: la IA puede modificar las formas de organización y gestión del trabajo, imponiendo ritmos, objetivos y controles más exigentes y automatizados. Esto puede afectar a la salud física y mental de los trabajadores, así como a su autonomía, creatividad y sentido de pertenencia.
La inteligencia artificial tiene el potencial de mejorar la productividad, la innovación y el bienestar de la sociedad, pero también de generar importantes problemas y desafíos para el trabajo de las personas. Es necesario adoptar medidas para garantizar una transición justa y sostenible hacia la era de la IA, que proteja los derechos y las oportunidades de los trabajadores, y que fomente una participación activa y responsable de todos los actores implicados.
Querido lector, confieso que todo lo que has leído desde el principio del post hasta aquí ha sido escrito íntegramente por un software de inteligencia artificial. He revisado el contenido y he cambiado apenas cuatro o cinco palabras. De hecho, estoy bastante de acuerdo con el texto, que quizá tiene un estilo un poco demasiado frío y aséptico para mi gusto, y yo hubiera matizado un poco el efecto del «estrés y la deshumanización», pero se supone que la herramienta irá aprendiendo de mis textos y cada vez escribirá más como yo.
Me parece un ejemplo perfecto para explicar cómo va a cambiar la inteligencia artificial nuestro trabajo. Casi con total seguridad éste será el post que menos tiempo me lleve escribir de los más de 200 que llevo publicados en el blog… ¿significa esto que podemos cerrar el blog, ya que nadie va a tener interés en leer cosas que podría generar en cinco minutos por sí mismo? En absoluto. Jamás se me ocurriría publicar tal cual un artículo generado por un ordenador sin haberlo pasado antes por el filtro de mi experiencia, mis conocimientos, y mi forma de ver las cosas. Por otra parte, si quiero mantener las cifras de visitas y suscriptores que tenemos habitualmente, haría bien en no copiar tal cual los textos que escribe la IA, sino que debería darle un toque más personal, introducir alguna vivencia que la IA obviamente no conozca porque no está publicada en ningún sitio, es decir, tengo que darle un poco de calor humano al texto. Más o menos lo mismo habría que hacer con cualquier contenido que haya generado una inteligencia artificial.
Y una última reflexión: para ti, lector, ¿es importante que el texto haya sido escrito en mayor o menor medida por un algoritmo? Si se entiende bien y expresa ideas con las que coincido (otra cosa sería que el texto dijera algo así como que no nos preocupemos por nada porque la Inteligencia Artificial va a ser una moda pasajera), ¿es importante quien haya escrito el primer borrador del artículo? No lo creo. Es decir, la AI es una herramienta poderosísima, que nos va a permitir ahorrar tiempo en muchas tareas de nuestro día a día, y no debemos tener ningún miedo en utilizarla. Pero nunca podrá eliminarse totalmente el factor humano porque el resultado siempre será mejor que si dejamos trabajar a la AI totalmente por su cuenta. No creo que la inteligencia artificial nos quite el trabajo, pero seguro que nos va a llevar a trabajar distinto a como lo hemos hecho hasta ahora.
